Retira las ramas y hojas muertas para que los árboles y arbustos tengan más fuerza para sobrevivir al invierno y brotar con mayor abundancia en primavera.
Podado hacia atrás:
Los arbustos de bayas requieren poda después de la cosecha. Así se evita que los ácaros pasen el invierno en las ramas viejas e infesten los brotes jóvenes en primavera. Los brotes laterales fuertes deben podarse hasta dos yemas y fijarse a la espaldera.
Recortar los setos en otoño es importante para darles una forma clara y controlar su crecimiento. Entre septiembre y noviembre es un buen momento, ya que las plantas entran en reposo durante el invierno y ya no vuelven a crecer con fuerza. Elimine las ramas muertas y enfermas para mantener los setos sanos. Sin embargo, no haga podas demasiado radicales para protegerlos de las heladas.
Desherbar en otoño es importante para eliminar a tiempo las plantas no deseadas. Muchas plantas aún tienen tiempo de producir semillas que pueden brotar la próxima primavera. Utiliza un escardador o rodilleras, por ejemplo, para trabajar sin forzar la espalda o las rodillas. La tierra húmeda facilita el desherbado.
¡Tu huerto no tiene por qué quedarse vacío en invierno!
Aún puedes sembrar estas hortalizas en esta época: canónigos, nabo, ajo, ruibarbo, ajo silvestre, col de mar, zanahoria, chirivía, verdolaga de invierno, perejil de raíz.
Consejo: Plantar en los meses de invierno no solo beneficia a los organismos del suelo, sino que también lo protege de la erosión.
Para disfrutar de parterres coloridos en primavera, conviene plantar ahora bulbos de flor, por ejemplo, delphiniums, caléndulas y flores de atlas.
También puedes plantar rosas en este momento.
Puedes apilar los restos de hojas y recortes como refugio de invierno para erizos y otros animales beneficiosos.
También deberías dejar parte de los lechos de plantas perennes y las flores en pie para crear un refugio para aves e insectos.
¿Otra vez es otoño? Te mostramos cómo preparar tu jardín para la estación fría.